Imagino II

Imagino una danza de gaviotas alrededor de una mesa dispuesta para celebrar la vida, cuando el olvido corra por fin las espesas cortinas que dejan los rencores en la calle.

Y una nave azulina estremece las aguas taciturnas con bodegas cargadas de aleluyas.

Imagino el pendón del arco iris templando incertidumbres, mientras sopla los costados de la lluvia y expande plumas y violines hacia alturas donde no llega la mirada.

Imagino que sueño que soy quien quiso preservar fragmentos de su orgullo y al no lograrlo, se refugió en un ámbito de lunas y camelias, un sitio inexistente pero cierto, donde la platería brilla sin recurrir a pociones milagrosas.

Y bebo de la copa marcada por ausencias y sabores y labiales y traiciones y miedos y esperanzas, de un solo trago, derrapando y a tientas, sin poder evitarlo.