Impreso

Pretendió atravesar puertas o ventanas pero, al no encontrarlas, tuvo la ocurrencia de sortear los muros en sus lados o tal vez por lo alto. Nada logró.
-Construiré un túnel por debajo del suelo- se dijo: -y así podré llegar al ansiado exterior.
He aquí que, por más que buscó, no descubrió piso alguno.
Quiso remontar el vuelo, parecía que el aire estaba a su alcance (de hecho, lo percibía inevitablemente).
De nuevo, al resultarle infructuoso, su intento fue en vano.
Cuando por fin iba a emerger, ya que estaba a punto de comprender el papel desempeñado, el lector, quien con su forma interpretativa le había dado existencia propia, terminó la cuartilla y, al dar vuelta a la hoja, lo dejó literalmente apresado para siempre.