Ella te sigue sin mentiras

¿ ERAN MENTIRAS?

¿Ella no te ha contado nunca
que recorre las calles en busca de tu sombra,
y que apareces delante de sus ojos 
como los ruiseñores volando por encima de sus vientos?


Te invita a sentarte en la plaza del mundo
y te enseña rincones donde se puede escuchar
la voz de los poetas sin estar presentes.


Ella probará tu café
-por si está muy caliente- para no lastimar
tus perfumados labios.
Te entregará lunas de los escaparates de la vida,
ahuyentará los gritos de protesta
que se escapan de los portales del alma.


Ella te cogerá de la mano 
sin que apenas sientas sus pesares,
y para no profanar tu silencio quedará su voz 
en el sonido de una caracola.


Ella prepara por todas las esquina del tiempo
la gran festividad de los jardines,
la loca fantasía de un payaso,
porque su amor fue de primavera, de
adolescente, de rostros juveniles y vestidos de tules y organza.


Ella no supo conocerte, 
llegaba el ruiseñor arañado de amor,
cargado de mentiras y sangrando la tristeza.