Detrás de mí

me persigue
un tropel de relojes
despavorida
mi sombra huye
tratando de alcanzar
el infinito

no siento el rigor
de otros tiempos
la muerte se enmascara
en el segundo
que se enreda en la
espiral del tiempo

caen los disfraces
los silencios se despiertan
y en el ansiado recodo
del descanso
una angustia solitaria
queda rodando entre las ramas secas
del árbol que fui
cuando me llamabas…mi niña

Migdalia B. Mansilla R.