En el vacío

Que cerca estoy de tus calles doloridas,
de nuestro silencio alborotado,
como las hojas del otoño castigadas.
Sé que estás en la cima del monte
gritando a las palabras,
atrayéndolas entre los ríos del viento.
Lo sé, porque nuestro silencio
era muy nuestro,
tan cercano a mis calles oscuras,
y hoy, nos lo han perdido.