REENCUENTRO

Justo ahora,
cuando casi te había
olvidado, te encuentro.
Estamos diferentes.
El tiempo no acontece
en vano.
Ya no me gustan
como antes los helados
y sé que a ti
no te regalan rosas ni claveles…
Que son los hijos de tus hijos
los amados.

Por lo demás,
nada será lo mismo ahora,
aunque al filo de las sombras
nos hallamos.
Algo en el aire tiene
otro perfume.
Larga cerrazón lejana
el recuerdo y la herida
dibujada en el rostro
del espejo, de vergüenzas nublado.

Así y todo,
con toda la aflicción
por lo que amamos,
Juzgamos que el amor es un estado…

Pero, perdón,
¿Y a ti como te ha ido?

“En realidad, fueron
casi las mismas cosas:
extrañas situaciones,
idas y venidas.
Días de sol
para llorar un poco
y días de bruma
donde todo reía.

En fin, ya sabes,
vivir la vida,
amar cada segundo
como el último.
Creer.
Confiar en las palabras buenas
y olvidar aquellas,
que no lo son tanto…
Reír, callar, soñar,
cantar de a ratos…
Y seguir sobre todo,
demorando.

Los amigos nuestros,
emprendieron algunos
el viaje inesperado.
Los que fueron amantes,
todavía esperando…

Yo creí que aún,
te gustaba el helado…

Me olvidé de las rosas
y los claveles blancos…”

Norberto Pannone © 2006