¿Qué puedo hacer?

¿Qué puedo hacer, oh humanos de mi mundo?,
pues no me reconozco a mi mismo.
No soy del Este, ni del Oeste, ni de la tierra, ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza, ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua, ni del aire, ni del fuego.
No soy del empíreo, ni del polvo, ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de este mundo, ni del próximo, ni del Paraíso, ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva, ni del Edén, ni Rizwán.

Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sinseñal.

No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que mis mundos son solo uno;
Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del Amor.
Los dos mundos han desaparecido de mi
Vida.
No tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana”.

—————————————————-
Rumi (modificado)
Fragmento extraído del libro de Yalal ud-Din Rumi, Poemas sufíes, Madrid:
Hiperión, 1988. La versión es de Alberto Manzano.