Panerai sin olvido

Tumba sin manto.
Ataviada de rojos y negros,
de armonías que escapan al llanto
e invisibles espejos
que lloran sin rostro.

Fosa insaciable
sepulcro de vapores y nieblas
que alberga esperanza
sin una lápida en resguardo.

Fosa rasgada por huesos y astillas
por manos y engastes
y los jirones de piel
que carga un niño.

¿Si tan sólo mi nombre
sobre una piedra latiera?
¿Si tan solo mi nombre
me diera consuelo?
¿Si tan sólo mi nombre
existiera…