Enigmas

De vez en cuando, las estrellas me dibujan una estela de recuerdos
y yo les pinto tu sonrisa, tus sonidos y tu cuerpo.
Mientras tanto, disimulo alguna que otra lágrima en su travesía
hasta sentirla atrapada entre mis labios
que muerden la congoja.
Nada me descifra los enigmas de tu ausencia ni sus espinas.
Y yo, con la pretensión indómita de aferrarme al tiempo
y a las noches vacías,
araño la luna
con mis manos…
de aguas duras.