El Sonido del Cuerno

Era justo ese sitio de mi memoria el que me trasladaba, uno por uno, hacia los años pasados, sin permitir moverme de lugar. El mismo sonido evocando los recuerdos.
Mi cuerpo ya no tiene cabida y son los mismos que han partido y regresado millones de veces en las almas detenidas por el tiempo.

El sonido del cuerno sube, sube, sube y elijo escuchar su invocación.
Imprime el sello de realidad. La voz que grita y se agiganta desde los inicios de la creación.
Mis fantasmas se encuentran allí, erguidos, firmes en su sitio. Legiones que regresan para observar lo que alguna vez abandonaron y fueron a cubrir los espacios que la muerte resguarda.

El sonido del cuerno sube, sube, sube, sube cada vez más, y decido aletargarme, descansar. Dejar mi destino con los ojos en ciernes, sin mirar, neonato que se aleja de su carga.

Allí, en el sitio de mi memoria, recargada en su fuerza donde el tiempo me ha robado tanto, queda el sonido en la inmensidad y borda el cielo con sus notas, construye la coraza para el escucha y atrae para sí el verdadero sentimiento del quizá el mañana, será mejor.