De Mario Islaniz

Me atrevo a subir nuevamente este poema de Mario, quien me lo regala después de leer algunos temas que aquí dejo.
¡Suerte la mía al contar con su lectura y el que me deje regalo tan valioso!
mil gracias Mario.

Niña,
la primavera se fue,
rajó al cielo cual relàmpago
trozando el oscuro remordimiento
de no alcanzar a darme cuenta
su infame partida.
Niña,
el verano quiso ser
aprendiz de amante,
dándose valor para permanecer
y no ocurrió así,
ardió fuerte,
quemó flores,
menos la tuya.
Niña,
el otoño envolvió al suelo
con hojas secas,
desdeñadas y marchitas;
pasé el tiempo
barriendo los pisos,
en donde sé,
te escondiste juguetona
hasta que llegó el invierno,
época en la que me encuentro
titiritando,
y no precisamente de frío,
sino del miedo que tengo de ti
que no estás,
que no te hallo.

Mario Islasáinz.