Tus calles

¡Qué cerca estoy de tus calles doloridas!

De nuestro silencio alborotado,

como las hojas de otoño castigadas

que mueren en silencio

Sé que estás en la cima del monte

gritando a las palabras,

atrayéndolas entre los ríos del viento.

Lo sé, porque nuestro silencio

era muy nuestro,

tan cercano a mis calles oscuras,

y hoy nos lo han perdido.