¿No te contó tu soledad?

¿No te contó tu soledad, qué todos los días nace el sol?

¿Qué su mágica lumbre embriaga de colores el alma del
jardín alado?

¿No te mostró como el atardecer baña de naranja a la luz
y se envuelve en su armonía?

¿No te enseñó la sombra del árbol a esperar el anochecer?
¿Ni te guió tu silueta hasta el verde sendero de la
esperanza?

– Dile a tu sombría soledad, que los grises despiertan
al amarillo.