Penumbra

Podré darte una caricia si te acercas lo suficiente
y al hacerlo tu cuerpo se oscurecerá por dentro
y una penumbra romántica te saldrá al encuentro
y podré contemplarte surgir entre la gente
darte un beso dulzón, buscado y atrevido
que te haga llorar y reír al mismo tiempo
que surja de mis labios y que lleve mi aliento
que sea tan precoz, tan dulce y tan sentido
que te invite a bailar bajo la lluvia mansa,
y sobre el mar en calma navegar sin rumbo
que seas tu la isla que al final vislumbro
que seas tu mi puerto de la buscada calma
y seas, en mi abrazo, un cristal transparente
como la sabia nueva de una flor verdecida,
el destino soñado y la imagen querida
el regusto dulzón del azúcar candente
Podría compartir mis tiempos y mis días,
acariciar tu alma, comer tu chocolate
y contar los latidos del corazón que late
pendiente de tu dicha y de tus alegrías.
Puedo mirarte, profundamente a los ojos
y meterme en ellos para entrar en tu alma
puedo compartir mi pasión y mi calma
y besarte despacio en tus labios rojos