Marea de sangre

Cuando el horizonte fingía ser lejano, ocultó la verdad.
El mar con sus olas moldeó la daga
que arrebató al viento
y cruzó el eco para librar la batalla del adiós.

La luna escuchaba tu falso parloteo
mientras penetrabas el perfume convertido en carne de corales,
y mi perfil en tus redes dibujabas.

Me desangrué entre arenas que marcan tiempos
con tanto dolor desorientada.
———-

Vives tu vida cual Poseidón,
olvidando que el mar asesina;
que tu mano toma fuerza entre la espuma,
golpea arrecifes,
siendo el absoluto dueño de la nada.

Encerrada entre ostras que parecen perlas,
vivo la madurez de mis mareas,
en esta soledad de suspiros congelada.