La pobre princesa

La pobre princesa

El país era muy pequeño y de escasos recursos. La mayor parte de sus habitantes trabajaban en el campo y eran muy pobres. El Rey, era un miserable y su hija la princesa era pobre en solemnidad.

Pero la princesa amaba escribir poemas dulces y encantadores. Dentro de sus limitadas posibilidades se las ingeniaba para seguir creando a pesar de que en ocasiones no tenía dinero ni para comprar papel.

Cada día escribía mejor, porque lo hacía con sentimiento y dedicación. Ponía en cada poema toda su energía y decía que en cada uno de ellos dejaba parte de su vida. Curiosamente cuanto más escribía más delgada y pálida estaba, su salud empeoraba.

Llegó un día en que la princesa no escribió más. En un estado de debilidad total los médicos se lo prohibieron ya que los análisis habían detectado que tenía una anemia que ponía en riesgo su vida. La princesa del pobre país se quedaba sin su sangre azul porque no tenía dinero ni para la tinta. ¡Pobre princesa poeta!