Juego de Niños

Los niños jugaban a atrapar la luz cuando de pronto lo vieron aparecer en la puerta del cementerio. Los miró con una sonrisa mientras los guiaba lentamente hacia la tumba, iluminándolos fuertemente al son de una música acompasada. Se acercaron y depositaron el ramo de flores inmersos en un sentimiento de paz, siguiendo un místico ritual de amor.
Arriba, en la noche recién encendida, una medialuna suave y perezosa, navegaba en un pequeño mar de nubes. Tanta vida por delante y toda suya.
Así, tranquilos, regresaron al áspero borde del estanque y se sentaron a esperar a que volviera su padre.